jueves, 4 de mayo de 2017

6 Consejos para ayudar a los niños a hablar en público

¿Te imaginas que tu hij@ no tuviera problemas para hablar en público? 
Su valor como profesional, en un mundo cada vez más competitivo se triplicará cuando seas mayores. En la Escuela Europea de Oratoria (EEO) sabemos bien lo que es no haber aprendido Oratoria en la infancia porque ese es el problema de la mayoría de las personas que llegan hasta nosotros. Profesionales como abogados, periodistas, políticos, profesores, directivos, médicos, policías... se encuentran con que no saben hablar en público, les da miedo, se ponen nerviosos. 

Aquí queremos darte unos consejos para que ayudes a tus hijos a hablar en público:   

1. Dales tu apoyo:

Los niños aprenden y repiten muchas conductas de los padres. Si les enseñas que hablar en público es fácil y divertido, perderán el miedo a hacerlo. Muchos bloqueos e inseguridades nacen desde que somos pequeños y crecemos con algunas creencias que más tarde son difíciles de cambiar. Anímales en este camino. Háblales en positivo sobre lo que significa ser un buen orador e indícales que todos podemos hacerlo. 



2. Recuérdales que el secreto es ser uno mismo:

Los niños cumplen perfectamente las 3 claves imprescindibles de la Oratoria: naturalidad, humildad y corazón. Enséñales simplemente, a ser ellos mismos. Cada vez que tengan que exponer en el colegio o hablar frente a sus compañeros, recuérdales que el mejor secreto es no tratar de imitar a nadie y que deben ser los mismos que están en la casa, jugando o divirtiéndose en la escuela. Fortalece sus cualidades. Recuérdales lo mucho que valen y que nunca se esfuercen en ser algo diferente a lo que son.

3. Ayúdales a emplear la postura de “neutralidad”:

Es una posición en la que el niño está de pie, con su peso equilibrado en ambas caderas y los brazos colgando. Sus brazos y sus manos se mueven en cuanto comienza a hablar. Enséñales que  al hablar en público no pueden tocarse el pelo, la cara, poner “brazos en jarra” o cruzar brazos o piernas porque eso no da sensación de seguridad.

4. Anímales a contar historias:

La Oratoria se nutre de grandes historias y anécdotas para enganchar al público. Tal como ustedes lo hacen con sus niños, apóyalos a inventar sus propias historias y a contarlas después. Celebra sus cuentos y recuérdales el valor que tienen sus vivencias cada vez que tengan que hablar frente a sus compañeros.

5. Enséñales algunos trucos de Oratoria:

Anímales a realizar “un buen principio” y “un buen final” en cualquier presentación que hagan. Se trata de un gran secreto que tienen los grandes oradores y que los niños pueden repetir en sus presentaciones. Puede ser una pregunta al público, entrar bailando o cantando, decir una frase con rotundidad o cualquier otra cosa que se les ocurra.

6. Ayúdales a emplear su voz:


Para contar bien algo es necesario emplear “adecuadamente la voz”, sin acelerarse o hablar demasiado despacio. Pídeles que ensayen frente a ti y recuérdales este punto.  Y que sepan poner voz a cualquier personaje de su historia.

Y por supuesto, después de tener en cuenta todos los anteriores, recuérdales que la mejor clave para la oratoria es: practicar, practicar, practicar. Es decir, que cada vez lo harán mejor.

Si además quieren que aprendan con nosotros en la Escuela Europea de Oratoria, apúntales al campamento urbano del mes de julio. Aquí tienes la información del campamento para niños y adolescentes. Y si eres tú mismo el que quieres aprender aquí tienes toda la información para adultos: www.escueladeoratoria.com

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